Introducción

Las imágenes captadas por una cámara constituyen una fuente histórica de primera magnitud. Las fotografías suponen un material de gran valor para el historiador o investigador, ya que completa y complementa el discurso histórico elaborado a través de la utilización de fuentes tradicionales como son los documentos de archivo o la prensa, es decir, las fuentes textuales.

En esta web se procura cuidar todo aquello que podríamos denominar documentos visuales, fundamentalmente, la fotografía histórica. Para ello se han seleccionado algunas que nunca se han publicado o que pertenecen a soportes de difícil acceso a los investigadores.

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Durante la elaboración del documental “La Caída del Imperio Español” en 1991 tuve la oportunidad de visitar en Washington la Biblioteca del Congreso de los EE.UU., y comprobar el inmenso valor que tiene la fotografía y la imagen en movimiento… Hice copias de algunas fotos estereoscópicas que jamás habían visto la luz y que constituían documentos periodísticos de excepcional valor. Asimismo, obtuve copias de determinados fragmentos de películas, que en su mayoría fueron rodados después de la guerra, entre 1900 y 1903.

En relación al material audiovisual facilitado a través de esta Web, se ha contado con la colaboración de SERENA DIGITAL para poderlo digitalizar y clasificar, así como preparar una rotulación que permitiese su correcta identificación.

En el pasado los reportajes fotográficos de contenido militar llegaron a hacer furor entre el gran público, y las placas que mostraban escenas de guerra y ejércitos en campaña eran exhibidas en espectáculos ópticos que deambulaban por las poblaciones en días de feria. Posteriormente esos espectáculos se transformarían en sesiones para ver proyectadas imágenes en movimiento visibles para más de un espectador, lo que dio lugar al cinematógrafo. Aunando ingenio y ambición se creó la industria del cine, auténtico espectáculo de masas. En España este fabuloso invento llegó en 1896, aunque de forma restringida.
Revisando parte de las 3000 fotografías con las que se parte para alimentar esta web comprobamos que algunos acontecimientos históricos están suficientemente recreados por los fotógrafos amateurs de la época que, mediante sus placas, pudieron dejarnos el testimonio gráfico de los usos y costumbres del momento. Sin embargo, esa recreación de la vida cotidiana se efectuaba en función de las pautas culturales predominantes, desechando inmortalizar aquello que repugnaba a la mentalidad de entonces. Me refiero, como un ejemplo cualquiera, a las imágenes de los “reconcentrados” del periodo de Weyler en Cuba, o las de los “repatriados” vagando como alma en pena por las ciudades españolas cuando regresaban de sus destinos coloniales, una vez perdida la guerra.

La historia de las mentalidades y la historia social son campos abonados para explorar aspectos que puedan pasar inadvertidos a las fuentes textuales. Es por ello que acudiremos a veces a análisis detallados para extraer todo el valor del documento gráfico (cine, foto o ilustración) y otorgarle la importancia que se merece.